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POR QUÉ EXISTE GIVELO Y QUÉ ESTAMOS HACIENDO REALMENTE EN MEDELLÍN

COMODIDAD MÁS ALLÁ DE TU ZONA DE CONFORT

Hora seis. La pendiente se empina, te descolgaste del grupo y todavía tienes una montaña por delante. Todo ciclista conoce ese momento. Y casi nunca son las piernas las que lo definen: son las pequeñas incomodidades que se van sumando hasta que parar empieza a sonar razonable. La costura que no dejas de sentir. El cuello que roza. La silicona que se corre. El calor que no te puedes quitar de encima.

Lo sabemos porque rodamos por las mismas carreteras donde probamos lo que hacemos. Eres tú quien tiene que cruzar esa línea. Nosotros solo nos aseguramos de que tu uniforme no sea la razón para no hacerlo.

¿ENTONCES QUÉ ES LA COMODIDAD EN EL CICLISMO?

La mayoría escucha "comodidad" y piensa en algo suave, lento, acolchado. Lo opuesto al rendimiento. En ciclismo significa algo completamente distinto.

Comodidad es que no haya nada entre tú y el esfuerzo. Es la ausencia de distracciones, desde el kilómetro cero hasta el kilómetro 150. Nadie abandona una subida porque la camiseta era incómoda. La abandona porque cien pequeñas molestias se sumaron hasta convertirse en una razón para parar.

Vas más allá de tus límites cuando nada te está frenando, y cada vez que lo logras descubres un poco más de lo que hay al otro lado de esa zona.

El ciclismo se trata de sentirte capaz. De estar a gusto en la zona difícil. Ahí es donde trabajamos.

CÓMO LO HACEMOS: PRIMERO EL TEXTIL

La ropa de ciclismo es un negocio textil que casi siempre se hace pasar por un negocio de moda. Nosotros trabajamos al revés: empezamos por el material y después lo convertimos en ropa de ciclismo que se ve tan bien como rinde.

La verdadera innovación en textiles de alto rendimiento ocurre en un puñado de fábricas en el mundo —muchas de ellas en Italia y Japón—, donde hay gente que pasa años desarrollando un solo hilo. Ese trabajo es extraordinario, y la mayor parte termina en industrias que no son la nuestra. Nuestra tarea es encontrarlo, entenderlo y llevarlo a las exigencias del ciclismo de ruta, de una forma que genere una conexión emocional, sobre la bici y fuera de ella.

Leemos una tela como quien arranca un experimento científico: peso, regulación de temperatura, recuperación, soporte muscular… lo que hace cuando más lo necesitas. Estas telas tienen que sentirse distintas cuando estás llevando el cuerpo al límite, y también desde el primer momento en que tienes la prenda en tus manos. Llevar estas tecnologías textiles a ropa que se ve increíble es nuestra cima, porque el uniforme que te gusta ver es el que siempre terminas escogiendo.

No nos interesan las prendas técnicas que parecen equipamiento. La tecnología va por dentro: en el hilo, en el panel, en la costura, en la silicona. Lo que ves es una camiseta con la que te encanta salir en la foto al coronar el alto. Las dos cosas, siempre. Ninguna por sí sola es suficiente.

HECHO EN MEDELLÍN

Estas telas se producen en distintas partes del mundo, pero todas terminan aquí, en Medellín. Todo lo que hacemos pasa por nuestras manos antes de llegar a las tuyas. Cortamos, cosemos, estampamos y revisamos cada prenda en nuestra propia ciudad, a 30 minutos de subidas que superan los 2.500 metros. Una idea de tela que a otra marca le tomaría dos temporadas validar, a nosotros nos toma unos pocos días. El lunes, la muestra. El martes, la costura. El miércoles, a rodarla: en altura, con calor de verdad, en un descenso de verdad. Y quienes la prueban son las mismas personas que escogieron la tela. Si no aguanta, nunca se convierte en producto.

Nada de esto importa en una rodada suave. En una rodada suave, cualquier cosa funciona. Importa el día que llevas meses preparando: el gran fondo que te generaba dudas o la subida que llevas tiempo evitando. Esos días no llegan seguido, y se definen por detalles mínimos, incluidos los que no deberías tener que pensar.

Lo diseñamos, conseguimos el material y lo fabricamos nosotros mismos. Sin intermediarios, sin capas de más. Lo que pagas es la tela y la confección. Así es como llegas a innovación textil real a un precio que no te hace pensarlo dos veces, y por eso gran parte de nuestro crecimiento viene de ciclistas que compraron una prenda para probarnos y volvieron por el resto.

Esa es la parte que nos toca. El resto te toca a ti. Todo nuestro trabajo es pasar desapercibidos de la mejor manera posible, para que en el kilómetro 150, en la parte más dura de la subida, lo único en tu cabeza sea si te da o no te da.

Comodidad más allá de tu zona de confort. Esa es toda la idea.